Arriba: finales de los 40 y década de los 50. Abajo: la misma perspectiva en 2026 desde Marqués de la Ensenada.
Hay calles que son más que un nombre en un mapa. La calle Tío Mechelín es una de ellas. Forma parte fundamental del barrio viejo del Barrio Pesquero, junto a la Plaza de Muergo y la calle Tío Tremontorio. Conecta la calle Marqués de la Ensenada con la Plaza de los Cabildos, la Plaza de Muergo y la Avenida Sotileza.
Tío Mechelín no es solo una calle: es un personaje de Sotileza, la novela de José María de Pereda que da nombre a tantos rincones de nuestro barrio.
El tío Mechelín es un pescador humilde, bonachón y de buen corazón. Vive con su mujer, tía Sidora, y juntos acogen a Silda (Sotileza), la niña huérfana que escapa del maltrato. Pereda lo retrata como todo lo contrario de otros personajes del barrio marinero: risueño, hablador, generoso. No actúa por interés, sino por humanidad.
Esa dignidad del personaje, la del marinero pobre pero decente, es la que da nombre a esta calle desde la segunda fase de construcción del barrio (1946-1950), cuando el plano urbano se trazó sobre los antiguos arenales de Maliaño para custodiar la memoria literaria del antiguo Puerto Chico.
Vecinas a la puerta del número 2. Una de ellas es Guadalupe Pérez, "La Chulilla", que regenta el restaurante del mismo nombre en esta calle.
La calle Tío Mechelín ha sido siempre una arteria comercial del barrio. Con el tiempo, algunos negocios históricos han desaparecido o cambiado:
Y otros siguen o han llegado:
Ha habido muchos cambios con el paso de los años. Desaparecieron la fontanería y la carbonería de Chencho. Lo que fue el Bar Coruña pasó a ser el Bar Gorio y ahora la Gruta de José. La tienda de Isabel y Genio pasó a ser en 1998 la Panadería de Elechino. Lo que hoy es el Restaurante Nuevo Vivero y el Chiringuito Los Alegres, en origen era espacio público y el bar de Luisito y Narda que luego pasó a ser el Bar El Pescador —que todos decíamos el de "Chaquino"—. Esta familia que vino de Comillas se lo traspasó a Antonio Trueba que lo llamó "Restaurante Los Tresmallos", que se lo traspasó a parte de la familia Povedano que regentan hoy "El Restaurante Nuevo Vivero". El "Chiringuito Los Alegres" que regenta en la actualidad la familia Ibaseta, fue primero la churrería de "La Inés" para luego los entrañables e inolvidables "Tere y Papi" fundar el "Chiringuito Los Alegres" tomando como referencia el nombre de la charanga del barrio.
“Cada negocio tiene su historia que merece ser recordada y la contaremos.”
El arco de acceso a la Plaza de los Cabildos desde Tío Mechelín. A la derecha, la Panadería Elechino, uno de los comercios que siguen activos.
La calle Tío Mechelín a finales de los 40 y década de los 50. La calle donde nació Carmelo, el primer niño del barrio.
Las dos imágenes de esta página lo dicen todo. La foto superior, en blanco y negro, nos transporta a finales de los años 40 y la década de los 50: la calle estrecha, las fachadas en tonos oscuros, los cables y postes eléctricos, el ambiente del barrio marinero de entonces.
Esta es la calle donde nació Carmelo, el primer niño que nació en el barrio. Familias muy conocidas del barrio han vivido en esta calle y muchas siguen viviendo —seguro que todos estáis pensando en la Carmina, la Cristeta, la Marinín o la Josefa, entre otras entrañables vecinas—. No me olvido de Cachano, Manuel "El Mule" o Manolo "Papau" de los Isasi… Muchos descendientes de esos primeros vecinos siguen viviendo en la casa familiar, familias con casi 80 años de historia en el barrio.
La foto inferior, actual (2026), muestra la misma perspectiva desde Marqués de la Ensenada. La calle ahora luce más ordenada, las fachadas recuperan el blanco luminoso que siempre caracterizó al barrio frente al mar.
La misma perspectiva en 2026 desde Marqués de la Ensenada. La calle más ordenada, las fachadas recuperan el blanco luminoso.
Durante un tiempo, las placas que informaban del nombre de la calle indicaban "Calle Tío Michelin" —sí, como la marca de neumáticos—, un error imperdonable que los vecinos consiguieron subsanar después de reclamarlo.
La placa actual, con el nombre bien escrito, después de la reclamación vecinal.
📸 Fotos: archivo histórico del barrio y fotografías actuales de Mario. Vecinas y placa, cortesía de los vecinos del Barrio Pesquero.
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